¿Por qué te duele la espalda y el cuello?


Para poder hablar de esos dolores, tenemos que hablar de tu postura
Lo primero: tu postura no es una mera posición estática.
Tu postura actual es el resultado de las adaptaciones que tu cuerpo ha experimentado en base a las demandas que le has impuesto.
Tu cuerpo gana fuerza y flexibilidad si le impones una demanda adecuada para hacerlo, y las pierde si no existe dicha demanda.
No existe la "postura ideal".
Muchos hablan de esa postura ideal al referirse a una postura "bien alineada" para una tarea en particular, eso sí existe.
También existen posturas que a priori son mejores para nosotros que otras, pero no existe una postura ideal para todo.
Dicho esto, conviene entender qué cosas influyen en tu postura, de forma que puedas ser consciente de ello y hacer cambios en caso necesario.
Tu postura es el resultado de varios factores:
- Hábitos (buenos y malos).
- Reflejos neurológicos.
- Adaptaciones físicas.
- Tiempo.
Te cuento 👇🏻
En todo esto del "fitness" hay una cosa que debes tener clara:
El principio SAID.
- Specific
- Adaptation (to)
- Imposed
- Demand
Tu cuerpo se adapta a las demandas que le impones.
Por ejemplo.
Si entrenas fuerza, le obligas a:
- Incrementar la densidad ósea.
- Mejorar la integridad del tejido conectivo.
- Incrementar la masa muscular.
- Mejorar el reclutamiento de fibras musculares.
Pero es que tu cuerpo se adapta a todo, no sólo a lo que tú consideras "entrenamiento".
Si te pasas el día delante de un portátil o mirando a tu teléfono, obligas a tu cuerpo a que se sienta cómodo en esas posiciones, lo cual implica que acabes encorvado.
En lo que a la postura se refiere, ya te he contado antes que hay varios factores en juego:
- Hábitos (buenos y malos).
- Reflejos neurológicos.
- Adaptaciones físicas.
- Tiempo.
Vamos uno a uno 👇🏻
Hábitos.
El ejemplo más sencillo de entender es el que te mencionaba antes:
Si te pasas el día delante de un portátil o mirando a tu teléfono, obligas a tu cuerpo a que se sienta cómodo en esas posiciones, lo cual implica que acabes encorvado.
Reflejos neurológicos.
Esto está fuera de tu control, ya que son reflejos que ocurren sin un esfuerzo consciente por nuestra parte.
Por ejemplo, cuando te quedas dormido en un avión, el cuello se flexiona hacia delante y de repente reaccionas levantando la cabeza.
Adaptaciones físicas.
A tu cuerpo le gusta autorregularse para mantener un equilibrio que implique el menor gasto de energía posible para las demandas que le impongas.
Si no le impones demandas físicas, tenderá a buscar la posición más cómoda (músculos relajados, espalda en curva, etc) de forma que sean tus huesos y ligamentos los que soporten tu peso, y no tus músculos.
Esto a corto plazo hace que te relajes y estés cómodo, pero pasar mucho tiempo en esas posiciones acaba implicando pérdida de masa muscular, tono muscular y que tu cuerpo se sienta incómodo en posturas que son, en realidad, mejores para él.
Tiempo.
El tiempo es el factor que hace que tus hábitos y adaptaciones tengan más o menos importancia.
¿Pasas encorvado 5 minutos al día?
No hay que preocuparse.
¿8 horas?
Houston, tenemos un problema.
Conclusión
Si pasas mucho tiempo en una posición determinada, sin cambiarla, tu cuerpo va a intentar minimizar el esfuerzo que supone estar en esta posición, y para ello va a relajar determinados músculos y a endurecer otros, para que te adaptes a esa postura en concreto.
Por eso a mucha gente le duele la espalda o el cuello al levantarse de la silla después de trabajar, su cuerpo no quiere volver a una posición que, a priori, es mucho más natural al ser humano (estar de pie sin encorvarse) porque se ha acostumbrado a estar encorvado, con la cadera flexionada y con el cuello hacia delante mirando a una pantalla de ordenador.
Si el tema de la postura te interesa, y quieres que hable de ello más a fondo, de consejos, ejercicios, etc..
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