Ni calvo, ni con tres pelucas




«Ni calvo ni con 3 pelucas»
Una buena analogía de los extremos a los que tendemos a irnos hoy en día.
En este post ilustrado podemos ver cómo ese pensamiento binario puede estar saboteando distintos aspectos de nuestra vida… ¡e incluso creando otro tipo de problemas a largo plazo que ignoramos inicialmente!
Nuestro amigo “el calvo” está sacrificando amistades, familia y bienestar mental por su objetivo. Por supuesto, existen períodos en nuestra vida en los que tendremos que apretar y quizás decir “no” a ciertas invitaciones, prepararnos mejor y sacrificar ciertas cosas a corto plazo para conseguir otras a largo plazo…
¡Pero de ahí a vivir cómo marines sin serlos hay un buen trecho!
De la misma manera, nuestro “3 pelucas” está viviendo la vida con demasiada flexibilidad, razón por la que no ve resultados desde hace tiempo.
Utiliza la excusa de “ser flexible” para beber a cada ocasión que tiene y devorar todo lo que el buffet tiene para ofrecerle, sin parar a pensar un segundo que podría beber y comer en moderación mientras sigue en el camino de sus objetivos.
Los extremos nos ayudan a comprender lo que se necesita para conseguir ciertas cosas (habilidades, aprendizajes, experiencias…), pero vivir en ellos no debería ser algo “normal”.
Cada uno de nosotros tenemos preferencias y necesidades distintas, ¡encuentra las tuyas y flexibiliza para hacerles hueco!
Imagina que descubres que jugar 30 minutos a videojuegos todos los días te da paz y ayuda con tu gestión del estrés… ¿vas a dejar de hacerlo porque leas en una revista que los videojuegos no son “de personas disciplinadas” y tú quieres ser una de ellas?
Piensa, abre los ojos y ajusta para TUS NECESIDADES.

Alberto Álvarez - Programa DOCE












