¿Picoteas porque tienes hambre?




Es fácil pensar que picoteamos porque tenemos hambre... ¿Pero cuánto de hambre hay realmente en algunas de las acciones que llevamos a cabo a diario?
Imagina un bol repleto de manzanas delante de ti.
¿Te apetece coger una y disfrutar de ese bocado fresquito?
Ok, puede que tengas hambre real –o sed, y que ese frescor de la manzana te apetezca–.
Sin embargo, si ves el bol y pasas de él, pero dos minutos más tarde estás en el congelador buscando ese Kit Kat que tienes bien guardadito... ¿realmente estás picando por hambre?
Lleva este ejercicio más al extremo si te pilla en la calle o el trabajo y de repente sientes esa sensación de "picar algo"... ¿elegirías la manzana o uno de esos donuts que alguien majo ha traído al curro?
No hay ningún problema con elegir donuts o Kit Kats como algo especial para picar, pero lo importante aquí es ser conscientes de que lo estamos haciendo por eso mismo, no porque tenemos hambre, sean "adictivos" o cualquier otra historia que nos queramos contar para justificar esa rutina.
Este "test de la manzana" te ayudará a parar un momento –algo esencial hoy en día– y evaluar si necesitas realmente comer algo, o si simplemente tienes sed, necesitas un paseo para despejarte o quizás te apetece llamar a un amigo y relajarte un rato.
Esperamos que ayude, ¡menciona a alguien que siga hablando del "hambre que tiene a todas horas" como un obstáculo para comer un poco mejor y conseguir sus objetivos!

Alberto Álvarez - Programa DOCE












